17/02/2017

FICDA, un Colegio aparte

Son las 6 de la mañana, aunque para algunos podrían ser las 5. No importa. A pesar de que no sea un horario en el que solemos despertarnos (salvo los chicos de la mañana, claro) nos levantábamos, nos lavábamos la cara, desayunábamos, agarrábamos el bolsito y listo, partíamos para lo que nosotros elegimos llamar “La Fortaleza” o bien para nuestro querido Colegio en el caso de que tocara jugar de visitante. Esos fueron la mayoría de mis sábados (cuando el clima lo quiso) casi durante los 5 años que pasé en el Colegio.

Ponerme la camiseta con el escudo del Nacional Buenos Aires en el pecho e ir a disputar un partido, en mi caso de fútbol. Digo en mi caso porque fútbol no es el único deporte que participa de este tipo de torneos: también podemos encontrar atletismo, voley o hockey.
Esos sábados para mí fueron un colegio aparte: conocí muchísima gente nueva que hoy por hoy forman parte de mi vida y realmente se volvieron muy importantes, formé lazos con mi docente y DT, aprendí valores para con mis compañeros dentro de una cancha de fútbol que probablemente no hubiera conseguido en ningún aula. Estos sábados, estos partidos me hicieron crecer como persona y no dudo que ocurrió lo mismo con el resto de mis compañeros. No importaba el resultado, los sábados se terminaban con una sonrisa de oreja a oreja, nunca no dejaban que contar y por eso hacía que esperásemos el siguiente con ansias o mejor aún: los gloriosos partidos entre semana. Un colegio que tenía tan sólo dos espacios: un vestuario y una cancha de fútbol. Miles y miles de recuerdos todos ellos contados con un destello de luz en los ojos del orador porque sinceramente es difícil sacar algo negativo de estos años representado a El Colegio.

A veces los sábados en el campo de deportes o “La Fortaleza” venían con condimentos: llegábamos y estaba estallado de gente que no nos era familiar porque por ejemplo se estaba disputando un torneo de voley entonces a nuestros representantes les tocaba convivir con gente de otros colegios. Pocas cosas generan tal nivel de pertenencia u orgullo como ponerse una casaca que represente algo que es tuyo. Un espacio nuestro. Una forma de escaparnos por un rato haciendo algo que nos gusta. Semanas llenas de parciales o Semana de la Muerte que te llenan de estrés, cansancio, ansiedad, nervios y muchas otras sensaciones que se ven apaciguadas por ese encuentro del sábado que te gustaría que dure mil años porque no querés ni saber todo lo que tenés que estudiar.

Esto es FICDA o bien un intento de explicarlo porque poner la cantidad de cosas que genera en palabras es una tarea sumamente difícil. Esto es o esto era FICDA. ¿Era? No sé si notaron la abundante presencia de pretéritos en el texto. Y sí. Era. Nuestro querido rector mandó esta mañana una disposición para sacar FICDA. ¿Los motivos? Mucho presupuesto para Cooperadora, que somos un colegio público y laico a diferencia del resto de los colegios que son privados y católicos (en su mayoría), que al ser una actividad sin fines de lucro no emite una factura oficial lo cual es un requisito para la Cooperadora. Como si el hecho de que siendo un colegio laico participando en un torneo católico vaya a cambiar nuestra condición, es más, FICDA emitió una excepción para que el Buenos Aires pueda participar. Si bien no es una factura oficial FICDA emite una factura con membrete en la cual se detallan todos y cada uno de los gastos, incluyendo por ejemplo los gastos en los carnets de los chicos. Sin embargo, estas no son las únicas razones y tampoco es la primera vez en la cual un problema entre adultos perjudica a los chicos. Lo peor es que no resulta alocado pensar esto después de la oposición o la molestia que le generó y genera Robi, el Jefe de Departamento de Educación Física tras haber ganado las elecciones del CER (entre otros problemas que no son el tema central de este texto). ¿Por problemas internos entre dos figuras opuestas en pensamiento y pertenecientes a dos camarillas distintas dentro de la Universidad tenemos que perder algo tan lindo como FICDA? Más allá de todas las justificaciones que pueden darse lo que más molesta es que estas razones no se nos hubiesen planteado a nosotros los chicos y reales protagonistas de FICDA. Todo manejado en reuniones y en comunicados que pareciera “no nos incumben” porque ninguno nos llegó, tan sólo nos enteramos por terceros.

Entonces nuestro querido rector, ¿qué supone? ¿que nos enteremos una vez que FICDA no exista para nuestro colegio? Si realmente FICDA desaparece para nosotros, creo que lo mínimo que merecemos es una explicación, una buena explicación de por qué no tendremos ya la posibilidad de acumular fantásticos recuerdos representando al colegio en una actividad que nos apasiona, ya sea voley, hockey o fútbol. Después de diez años estando en FICDA, conociendo lo que costó ser aceptados, de la nada exigir que salgamos de este circuito genera sus dudas y lo que más cuesta entender es el por qué sacarnos esto a los chicos que al fin y al cabo, y en esto sí que no hay dudas, somos los principales beneficiados y los primeros en entender lo bueno que puede resultar esto para nosotros en nuestro recorrido por el colegio, lo bueno que puede resultar para un pibe representar a su colegio en un deporte que le gusta, lo bueno que puede ser para un colegio pertenecer a FICDA.

Iván Lorenz